Infraestructura urbana en CDMX y Nearshoring
El nearshoring impulsa la demanda de infraestructura en México. Conoce retos, oportunidades y el papel clave del sector construcción hacia 2026.

La relación entre el Sector Construcción y el Nearshoring en México atraviesa un momento de reajuste estratégico y dualidad económica. Mientras que la industria de la construcción ha enfrentado una contracción reciente, el fenómeno de la relocalización de empresas (nearshoring) se presenta como el motor indispensable para su recuperación a mediano plazo.
El sector construcción en México es actualmente como un atleta en periodo de transición: ha terminado una carrera agotadora (los megaproyectos públicos) y está recuperando el aliento. El nearshoring es el nuevo régimen de entrenamiento que le exige fortalecer sus músculos (infraestructura energética y logística) para poder competir en el maratón global que comenzará en 2026.
El Estado Actual de la Construcción: Entre la Caída Pública y la Resiliencia Privada
El sector de la construcción en México muestra un desempeño mixto y complejo. Durante el primer semestre de 2025, el PIB de la construcción acumuló una caída de 1.1% anual, su mayor retroceso desde 2020 para un periodo similar. Esta debilidad se explica principalmente por dos factores:
• Finalización de megaproyectos: El desplome del 24.6% en las obras de ingeniería civil (obra pública) responde a la conclusión de proyectos emblemáticos de la administración anterior, como el Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas.
• Fortaleza del sector privado: En contraste, la edificación privada creció 4.9%, impulsada por proyectos industriales, comerciales y de vivienda. De hecho, el valor de lo construido por el sector privado es ahora casi el doble de lo realizado por el sector público.
El Nearshoring como Catalizador de Inversión
A pesar de que el "boom" inicial ha pasado a una fase de mayor prudencia, el nearshoring sigue siendo una oportunidad estructural. Se estima que 6 de cada 10 empresas aumentarán su inversión en 2025 para aprovechar este fenómeno.
• Ventajas competitivas: México mantiene beneficios claros como su cercanía geográfica con EE. UU., menores tiempos logísticos y costos laborales competitivos bajo el marco del T-MEC.
• Impacto en la estrategia: El 71% de los directivos considera que el nearshoring tendrá un impacto relevante en su organización, enfocándose en aumentar la capacidad instalada e invertir en nuevas zonas geográficas.
Sinergia Crítica: Infraestructura Industrial y Logística
Para que el nearshoring se materialice, el sector construcción debe proveer la infraestructura necesaria. Esto ha generado nichos de crecimiento específicos:
• Parques Industriales: La demanda por espacios industriales alcanzó niveles históricos, con una absorción de 1.7 millones de m² vinculados al nearshoring al tercer trimestre de 2024. Se proyecta un crecimiento de entre 50% y 70% en la oferta de parques hacia 2029.
• Corredor Interoceánico (CIIT): Proyectos como este refuerzan la posición de México al ofrecer una alternativa al Canal de Panamá, facilitando el traslado de vehículos y autopartes desde Asia hacia la costa este de EE. UU., lo que potencia la competitividad logística del país.
• Energía: Existe una necesidad crítica de infraestructura energética sustentable, ya que la falta de suministro eléctrico es uno de los principales frenos para la relocalización de nuevas plantas.
Riesgos y Desafíos para 2025-2026
El optimismo está moderado por factores externos e internos que podrían "pausar" el dinamismo:
• Incertidumbre Regulatoria: La revisión del T-MEC en 2026 y posibles amenazas arancelarias por parte de EE. UU. generan cautela en los planes de inversión de largo plazo.
• Obstáculos Internos: La inseguridad en corredores industriales, la deficiencia en infraestructura energética y la burocracia lenta restan atractivo al país frente a competidores como Vietnam o Indonesia.
• Costos Financieros: Las tasas de interés elevadas y el incremento en los costos de insumos (como el cemento y concreto) restringen el financiamiento para nuevos desarrollos habitacionales e industriales.
Perspectivas de Recuperación
Las fuentes coinciden en que 2026 será un año de inflexión. Se espera una recuperación del PIB de la construcción (estimada en un 2.1%) gracias a:
• Un aumento proyectado del 8.6% en el presupuesto de obra pública federal enfocado en carreteras y ferrocarriles.
• El impulso de eventos globales como el Mundial 2026, que detonará inversiones por 225 mil millones de pesos en estadios, aeropuertos y remodelación urbana en CDMX, Guadalajara y Monterrey.
• La reactivación del crédito bancario a la construcción, que parece haber "tocado piso" en 2025.
Conclusiones
La infraestructura urbana en la CDMX y en México en general se encuentra frente a un punto de inflexión donde la construcción y el nearshoring se retroalimentan para definir el rumbo económico del país. Aunque el sector vive un periodo de ajuste tras el fin de los megaproyectos públicos, el dinamismo del sector privado y las inversiones asociadas a la relocalización muestran que la oportunidad es estructural, no coyuntural. Para capitalizarla plenamente, México debe acelerar la modernización de su infraestructura energética, logística e industrial, así como fortalecer la coordinación institucional y la seguridad en los corredores estratégicos.
Si los sectores público y privado logran alinear capacidades y prioridades, el nearshoring puede convertirse en la palanca que reactive de forma sostenida al sector construcción. De cumplirse estas condiciones, 2026 no solo será un año de recuperación, sino el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento basado en proyectos más inteligentes, infraestructura más resiliente y una integración más profunda con la economía norteamericana. Conoce cuáles son las claves de la Planificación Urbana en CDMX






